Sunday, June 27, 2010

El liberalismo actual y su lugar en la teoría de las relaciones internacionales rusa. (II)

Continuando con la temática iniciada en el post anterior, el objetivo del presente es discutir el segundo aspecto del debate: Estado y Soberanía Nacional. Después de la caída de la Uniones Soviética uno de los importantes temas de debate lo integró la discusión acerca de los intereses nacionales. Esta discusión fue limitada muchas veces a nivel interno, más que nada a la relación entre lo privado y público.
Actualmente el marco en el cual se sigue discutiendo los intereses nacionales, se ha ampliado significativamente desde entonces. En el primer lugar, los intereses nacionales se discuten en el ámbito de la política exterior. En el segundo lugar, a la par de los intereses nacionales se discuten otras cuestiones que están vinculadas con los aspectos históricos del Estados y sus principales atributos.
Los representantes de la corriente Universalista sostienen que el concepto de interés nacional, como lo conocíamos hasta ahora a lo largo de la existencia del Estado- Nación, empieza a sufrir importantes cambios, más con la proliferación de nuevos actores internacionales. Según esta corriente la globalización no deja mucho espacio para los intereses nacionales, sustituyéndolos paulatinamente por los intereses de la sociedad civil mundial. El objetivo último de esta corriente se convierte en la necesidad de proveer y asegurar los derechos y las libertades individuales, que todavía enfrentan abusos por parte de los Estados con regímenes políticos autoritarios. Como señala V. Pastukhov: “la política que se basa sobre la defensa de la soberanía y valores territoriales, a largo plazo no tendrá más cabida.”
Los seguidores de la corriente la Multipolaridad Alternativa, también reconocen el debilitamiento del Estados-Nación. En su opinión, la tendencia que contribuye al debilitamiento del Estado-Nación y a la reducción de la soberanía, está relacionada con la expansión de las Instituciones Internacionales, que logran garantizar los derechos humanos. Los Globalistas por su parte, asumen una posición más cautelosa con respecto a lo recién mencionado, ya que consideran que la globalización mina las bases del Estado-Nación. V. Kuvaldin sostiene que “los componentes del Estado –Nación, como la nación, sociedad, ciudadanía, instituciones, empiezan a cobrar vida por separado, provocando tal fenómeno.”
Los internacionalistas, destacan que el proceso de globalización genera sus contradicciones porque por su naturaleza demanda un gobierno supranacional capaz de controlar tal proceso, sin embargo, el mundo no se encuentra preparado todavía para dejar que estos procesos entren dentro de los paramentaros históricos de Estado-Nación. Como señala U. Davydov, “cualquier decisión que toca las cuestiones de cooperación a nivel internacional, siguen siendo aprobados por el Estado, aun sí lo que se discute se hace en el marco de las Organizaciones Internacionales. También señala que lo que pretende forjar la Unión Europea responde más a un federalismo que a un gobierno supraestatal.”
Con respecto a la reducción de la soberanía, U. Borko, escribe lo siguiente, analizando el caso de la Unión Europea: “la consolidación de la Unión Europea, considerado por algunos analistas como un ejemplo ilustrativo de la soberanía limitada y es así. Sin embargo, hay que destacar que el gobierno, delega a las instancias supranacionales aquellas cuestiones, ya sea funciones o atribuciones especificas las que no se encuentra en condiciones de realizar efectivamente. El dilema de fondo con que se encuentran los gobiernos consiste en seguir aferrándose a los derechos soberanos sin posibilidad de su factible realización o delegar ciertas responsabilidades y con ellas parte de la soberanía a las Organismos de la Unión Europea, capaces de brindar las soluciones más efectivas.”

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