Decidí presentar sintéticamente tres supuestos lógicamente deducidos propios de la teoría liberal en las relaciones internaciones, para ir luego explorando en profundidad algunos debates que se dan en la academia y se trasladan en el diseño de la política exterior.
El core de la teoría liberal:
1. La naturaleza de los Actores Sociales. La Globalización juega un rol importante en la medida en que contribuye a la variación y generación de las demandas tanto individuales como grupales en lo que respecta a los asuntos internacionales.
2. La naturaleza del Estado. Los estados representan las demandas individuales y de grupos sociales, sobre la base de cuyos intereses definen lo que serán “las preferencias estatales”. Estados actúan instrumentalmente en la política mundial para alcanzar determinados objetivos en nombre de las personas, cuya conducta privada es incapaz de lograr tales fines eficientemente.
3. La naturaleza del Sistema Internacional. El patrón de interdependencia entre las preferencias de los estados modela la conducta estatal. La interdependencia política se refiere a la distribución y la interacción de preferencias,es decir,el grado en que la búsqueda de las preferencias estatales necesariamente impone costos y beneficios a otros estados, independiente de los costos de transacción impuestos por intermedio de una estratégica específica elegida para alcanzar dichas preferencias.
Las diferentes corrientes dentro de la escuela liberal reflejan sus puntos de vista específicos acerca de la política exterior que debe seguir Rusia. En general, no existe acuerdo, sobre el núcleo duro subyacente en el proyecto de la política exterior que tiene que adoptar Rusia.
Sin embargo, se puede encontrar algunas tendencias comunes en cuanto a la apreciación de la política exterior rusa deseada, por parte de la comunidad liberal. Ésta puede ser resumida en palabras de Pototsky: “Rusia debe dejar de lado sus ambiciones de superpotencia y reconocer ciertas limitaciones. Si Rusia no va llevar una política de acercamiento estratégico con la OTAN, con la Unión Europea o con Occidente en general, basada sobre los valores occidentales, la espera marginalidad internacional.”
Teniendo en cuenta este pensamiento, si el primer periodo de la política exterior de la década del 90, se caracterizó por buscar un socio/aliado en Estados Unidos, la mayoría de los liberales actualmente sostienen la necesidad de estrechar los lazos cooperativos con la Unión Europea. Otros, por su parte, consideran que no existen tal elección entre Estados Unidos y la Unión Europea, sino como los sostiene I. Kliamkin, “lo que existe es en realidad la elección entre Occidente vs. La política pragmática. Siempre la elección de la última representa un punto muerto en el futuro de Rusia.”
V. Sheynis, refuerza este punto de vista sosteniendo que “Rusia en sus raíces es un país judío –cristiano, ubicado dentro de la civilización europea, aunque con particulares características.” Otros liberales, prefieren hablar solamente de las bases cristianas y otros prefieren limitarse en su análisis a factores geográficos, históricos y culturales como vínculos de pertenencia con Europa Occidental.
La corriente Internacionalista, en respuestas a los anteriores posturas, y más que nada en respuesta a los Universalistas – cuyos representantes sugieren que Rusia se desprenda de su identidad como un país euroasiático y tome distancia de los países de Asia-, señala que la mayor parte del territorio de Rusia se encuentra en Asia, donde vienen un elevado número de habitantes, por consiguiente Rusia debería diversificar la agenda de la política exterior e incluir necesariamente los vínculos con los países asiáticos.
En general, todas las corrientes liberales, a excepción de los Internacionalistas y los Utopistas, sugieren que es mejor que Rusia no establezca vínculos con los países asiáticos. Para justificar su postura se basan en dos argumentos: En primer lugar, teniendo en cuenta el potencial económico y demográfico de China, Rusia solo podría convertirse en su socio menor. En segundo lugar, la colaboración o cualquier otro vínculo con los países considerados parias del sistema internacional, como Irán, Corea del Norte o Venezuela, puede ser tomado en cuenta por parte de Estados Unidos como una actitud desafiante.
La estrategia principal para Rusia en su política exterior, en resumidas cuentas para los liberales debe consistir en distanciamiento de los países Asiáticos y buscar integrarse en las estructuras políticas y militares de Europa. Si Rusia ha de ocupar un lugar de Socio Menor, es conveniente que lo sea con los países de Europa, que con los países de Asia.
Sin embargo, tanto los liberales como los realistas reconocen que por parte de Occidente no existe un nivel de cooperación deseado por Rusia. Por lo que, los liberales se preguntan, hasta qué punto Rusia debería construir la sociedad con Occidente en cuestiones tales como la seguridad? La respuesta no es fácil, más aun si toca un tema tan complicado como ceder parte de la soberanía. Por ejemplo, E. Iasin considera que “es conveniente ceder parte de la soberanía a las corporaciones trasnacionales y las organizaciones internacionales.” Los representantes de la corriente Universalista en cambio consideran como reza V. Kliamkin “la trasferencia de la soberanía a las Organizaciones Internacionales hoy en día tiene lugar solo en Europa, y Rusia no puede llevarlo a cabo por la falta de desarrollo de las instituciones gubernamentales lo que constituye una fuerte limitante en el proceso de integración con las instituciones europeas.” Otros como Biugin consideran que el proceso no contradice la lógica de desarrollo y fortalecimiento de las instituciones gubernamentales.
“La política exterior que fue llevada a cabo por Putin después del 11 de septiembre de 2001, recibió notable aprobación por parte de la escuela liberal, pese a considerarla insuficiente consecuente, ya que Rusia mantenía las relaciones con los rouge states, y por las aspiraciones por lo menos a nivel discursivo de convertirse en una superpotencia, ver el orden internacional a través de la multiplaridad, mantener las relaciones y el juego independiente con los países de la región de Asia Pacifico y llevar una posición adversa con respecto a las políticas de los Estados Unidos. Sin embargo el objeto concreto de las críticas de los liberales se dirige a no vincular los objetivos de la política exterior con la del interior. Es así como Sheynis opinó con respecto a la cuestión: “(…) Desvinculamiento de la política exterior que supuestamente estaría orientada en lograr la integración del país dentro de la comunidad de los países democráticos y la política interior es bien clara. “El gobierno democrático” pone en jaque los intereses nacionales y la posición de Rusia en el contexto internacional.”
Continuando con la temática iniciada en el post anterior, el objetivo del presente es discutir el segundo aspecto del debate: Estado y Soberanía Nacional. Después de la caída de la Uniones Soviética uno de los importantes temas de debate lo integró la discusión acerca de los intereses nacionales. Esta discusión fue limitada muchas veces a nivel interno, más que nada a la relación entre lo privado y público.
Actualmente el marco en el cual se sigue discutiendo los intereses nacionales, se ha ampliado significativamente desde entonces. En el primer lugar, los intereses nacionales se discuten en el ámbito de la política exterior. En el segundo lugar, a la par de los intereses nacionales se discuten otras cuestiones que están vinculadas con los aspectos históricos del Estados y sus principales atributos.
Los representantes de la corriente Universalista sostienen que el concepto de interés nacional, como lo conocíamos hasta ahora a lo largo de la existencia del Estado- Nación, empieza a sufrir importantes cambios, más con la proliferación de nuevos actores internacionales. Según esta corriente la globalización no deja mucho espacio para los intereses nacionales, sustituyéndolos paulatinamente por los intereses de la sociedad civil mundial. El objetivo último de esta corriente se convierte en la necesidad de proveer y asegurar los derechos y las libertades individuales, que todavía enfrentan abusos por parte de los Estados con regímenes políticos autoritarios. Como señala V. Pastukhov: “la política que se basa sobre la defensa de la soberanía y valores territoriales, a largo plazo no tendrá más cabida.”
Los seguidores de la corriente la Multipolaridad Alternativa, también reconocen el debilitamiento del Estados-Nación. En su opinión, la tendencia que contribuye al debilitamiento del Estado-Nación y a la reducción de la soberanía, está relacionada con la expansión de las Instituciones Internacionales, que logran garantizar los derechos humanos. Los Globalistas por su parte, asumen una posición más cautelosa con respecto a lo recién mencionado, ya que consideran que la globalización mina las bases del Estado-Nación. V. Kuvaldin sostiene que “los componentes del Estado –Nación, como la nación, sociedad, ciudadanía, instituciones, empiezan a cobrar vida por separado, provocando tal fenómeno.”
Los internacionalistas, destacan que el proceso de globalización genera sus contradicciones porque por su naturaleza demanda un gobierno supranacional capaz de controlar tal proceso, sin embargo, el mundo no se encuentra preparado todavía para dejar que estos procesos entren dentro de los paramentaros históricos de Estado-Nación. Como señala U. Davydov, “cualquier decisión que toca las cuestiones de cooperación a nivel internacional, siguen siendo aprobados por el Estado, aun sí lo que se discute se hace en el marco de las Organizaciones Internacionales. También señala que lo que pretende forjar la Unión Europea responde más a un federalismo que a un gobierno supraestatal.”
Con respecto a la reducción de la soberanía, U. Borko, escribe lo siguiente, analizando el caso de la Unión Europea: “la consolidación de la Unión Europea, considerado por algunos analistas como un ejemplo ilustrativo de la soberanía limitada y es así. Sin embargo, hay que destacar que el gobierno, delega a las instancias supranacionales aquellas cuestiones, ya sea funciones o atribuciones especificas las que no se encuentra en condiciones de realizar efectivamente. El dilema de fondo con que se encuentran los gobiernos consiste en seguir aferrándose a los derechos soberanos sin posibilidad de su factible realización o delegar ciertas responsabilidades y con ellas parte de la soberanía a las Organismos de la Unión Europea, capaces de brindar las soluciones más efectivas.”
El hecho que la comunidad académica y política se volcaran cada vez más hacia el realismo moderado, en la segunda parte de la década de 90, no implicó en ningún momento que la escuela liberal se convirtiera en una corriente marginal.
Al contrario, como ya se había señalado, logró ser protagonista de los debates teóricos en el marco de las relaciones internacionales. El debate se artículo sobre tres problemas que constituyen el eje de presente trabajo: 1. el orden internacional; 2. La soberanía nacional y el Estado; 3. La estrategia de Rusia en la política exterior.
Para los liberales, ni realismo, ni otras teorías como la de dependencia, etc., se encuentran en condiciones de explicar algunos fenómenos como intensificación de los procesos interactivos europeos, la tendencia hacia la autonomía regional, etc.
En el presente post solo tocaré el primer punto de analisis: El orden internacional.
El orden internacional para los liberales pasa por la organización internacional. Como la escuela liberal no es homogénea, por consiguiente, cada unas de las corrientes presenta su propia visión acerca el orden internacional.
En cuanto a los que apoyan la idea de unipolaridad, se encuentran los Universalistas, éstos consideran que las relaciones internacionales, en general, se desarrollan en dirección de un orden democrático homogéneo. Por ejemplo, V. Kulagin, partiendo de su premisa de la “Pax Democratica” destaca que “ya al principio de los 90, el número de los países democráticos superó ampliamente a los países con un régimen autoritario, aunque en 2001 la estructura del “liderazgo grupal” empezó presentar cambios por la segregación interna entre los aliado norteamericanos, como por ejemplo, Gran Bretaña y Japón, por un lado, por su apoyo casi incondicional a Estados Unidos en sus planes en el Oriente Medio, por otro lado, Alemania y Francia, desde una posición más crítica. A su vez la jerarquía que se articuló en torno del “polo grupal” y el resto del mundo, empieza a desdibujarse debido a la política menos efectiva de Estados Unidos que lleva al rechazo pasivo a los impulsos liberales por parte de las pequeñas y medianas potencias.” Otros autores como A. Melville que comparten la visión de V. Kuvaldin sobre “la unipolaridad democrática” caracterizado por la “uniformidad y simultaneidad de los principales procesos trasnacionales en la política mundial”, sin embargo reconocen, a su vez, un largo camino por recorrer hasta alcanzarla. Una visión similar la presentan los Globalistas, como V. Kuvaldin y los Utópicos, como A. Adashin. Estos últimos consideran que el orden mundial está organizado en torno de la unipolaridad. Para los internacionalistas, como U. Davydov, “actual orden internacional, se caracteriza por unipolaridad y una organización internacional que se impone por la fuerza. Reconocen el liderazgo de Estados Unidos, sin embargo cuestionan su papel de hegemón, ya que Washington no es capaz individualmente de cargar con los gastos materiales para adoptar el orden mundial a las nuevas realidades, además se encuentra en posición de tener que reconocer a las otras potencias como China, Japón, Gran Bretaña, India, Francia y Rusia.”
En cuanto a los que comparten la idea de multipolaridad, la corriente de la Multipolaridad Alternativa, sostiene que “el orden mundial actual se desarrolla en la dirección de surgimiento de diferentes centros de poder, en el marco del sistema liberal, ya que ha dejado de existir una alternativa real al liberalismo” como lo argumenta L. Shevtsova. Sin embargo, Bunin, presenta una visión diferente de la “multipolaridad alternativa”. Según el autor, “el polo de poder no estaría conformado necesariamente por un estado y un conjunto de estado circunscriptos a una determinada región, sino que estaría representado por los fundamentalistas islámicos, antiglobalistas y todo aquel que desea contrarrestar el poder de los Estados Unidos.” V. Sergeev y N. Zagladin no rechazan la posibilidad de la formación de tales polos a nivel regional, sin embargo lo analizan desde distintas ópticas. Es así como V. Sergeev, considera que “las condiciones que se deben reunir para convertirse en un polo de influencia en el marco de la globalización, no lo llegan a tener los estados ni su organización, sino las regiones. Porque las regiones son representativas de un sistema de interacción estrecha, donde se concentran los más importantes centros financieros, intelectuales, económicos, y comunicacionales, a través de las cuales fluyen redes migratorias, financieras y comerciales. Es por esa razón que esos centros pueden no coincidir con los estados,- una organización política territorialmente definida.” Desde punto de vista de V. Pantin y A. Salmin señalan que “actual mundo post bipolar no se puede categóricamente determinar cómo unipolar o multipolar. En algunas situaciones, partiendo desde diferentes puntos de análisis por ejemplo, nacionales, trasnacionales, supranacionales, culturales, civilizacionales, temporales y otros, el mundo puede ser catalogado como unipolar, pero en la mayoría de los cosas estamos ante el mundo multipolar.
“Los universalistas también analizan de forma distinta el orden internacional y su organización. El rol del regulador o del policía lo desempeña Estados Unidos, defendiéndolo de los Estados parias y marginales. Los universalistas, rescatan el rol regulador de las organizaciones internacionales y normas de derecho. Consideran que la organización internacional impuesta por la fuerza puede evolucionar hacia la organización de derecho, siempre y cuando el líder, como Estados Unidos contribuya a tal proceso. Los seguidores de esta corriente, subrayan que este fenómeno está sucediendo actualmente aunque enfrenta grande dificultades. Los seguidores de la Multipolaridad Alternativa, suponen que la coordinación entre los polos no estatales, se llevan a cabo por las ONGs lo mismo sucede con el derecho internacional ya que los sujetos de derecho como los Estados, cuya principal característica la constituye la soberanía, de a poco están perdiendo su preeminencia.”
Analicemos algunas razones por las cuales la Federación Rusa pasó ocupar el puesto 143 de un total de 149, según los criterios de GPI diseñados por Institute for Economics & Peace. El criterio consiste en una escala que va de 1 a 5 puntos. Los 23 indicadores de paz muestran un panorama bastante turbio comparado con los de Japón, Austria, Nueva Zelanda que ocupan primeros 10 puestos en el Índice. A su vez se observa muchísima distancia entre el puesto de Estados Unidos 85 y el de China que ocupa el puesto 80 con respecto a Rusia.
Veamos detenidamente cada uno de los indicadores:
1. Los conflictos internos y externos. La variable hace mención al conflicto militarizado entre dos partes que denota como mínimo 25 bajas anuales. En el puntaje asignado a Rusia figura un 3.5, mientras que Estados Unidos recibe 2.5 y China 1.
2. Número deMuertes por conflicto externo. En el puntaje asignado a Rusia figura 2 puntos, lo mismo que para Estados Unidos, mientras que a China le corresponde 1.
3. Número de muertes por conflicto organizado interno. A Rusia le corresponde 2, mientras que a Estados Unidos 1 y China 2.
4. Nivel de conflicto organizado interno. El enfoque cualitativo que observa la intensidad del conflicto interno. Rusia 3, Estados Unidos 1 y China 3.
5. Relación con los países vecinos: Rusia 3, para Estados Unidos 2 y China 3.
6. El nivel de criminalidad percibido: Rusia 4, Estados Unidos 2 y China 4.
7. La población desplazada: Rusia 1, Estados Unidos 1, China1.
8. Inestabilidad política: Rusia 3, Estados Unidos 5, China 1.5
9. Nivel d respeto por los derechos humanos: Rusia 4, Estados Unidos 3, China 4
10. Potencial para los actos terroristas: Rusia 2. Estados Unidos 3, China 2.
11. Número de homicidios por cada 100.000 habitantes: Rusia 4, Estados Unidos 2, China 1.
12. Nivel de criminalidad: Rusia 4, Estados Unidos 2, China 4.
13. Probabilidad de manifestación violenta: Rusia 3, Estados Unidos 2, China 2.5.
14. Número de encarcelados por cada 100.000 habitantes: Rusia 4, Estados Unidos 5, China 1.5.
15. Número de agente fuerzas de seguridad y de policía por cada 100.000 habitantes: Rusia 4, Estados Unidos 2, China 2.
16. El gasto militar como porcentaje de PBI: Rusia 1.5, Estados Unidos 2, China 1.
17. Número de personal de fuerzas armadas por cada 100.000 habitantes: Rusia 1.5, Estados Unidos 1, China 1.
18. Exportación de armas convencionales cada 100.000 habitantes: Rusia 4, Estados Unidos 2.5, China 1.
19: Importación de armas convencionales cada 100.000 habitantes: Rusia 1, Estados Unidos 1, China 1.
20. Fondos asignados para las misiones de paz. Calculo de porcentaje de países que adeudan vs la estimación anual de presupuesto para actuales misiones de paz sobre un promedio de 3 años.Rusia 1, Estados Unidos 1, China 1. Sorprendentemente Argentina tiene el máximo (5) puntaje seguido por República Dominicana 4.5.
21. Número de armamento pesado: Rusia 4.5, Estados Unidos 2.5, China 1.
22. Fácil acceso a las armas de fuego y armamento ligero cada 100.000 habitantes: Rusia 4, Estados Unidos 3 y China 2.
23. Capacidad militar/ sofisticación: Rusia 4, Estados Unidos 5 y China 4.
Según los expertos, -que Moscow Times publicó, entre ellos Alexander Khramchikhin Analista Senior del Instituto Político y Militar-, el rating resulta ser subjetivo y aunque desde el gobierno no se emitió criticas mayores este años a diferencia de los anteriores si se ha argumentando que las encuestas estaban sesgadas en contra de Rusia.
Analicemos brevemente algunos de los importantes ejes que presentó Robert Gates, -el Ministro de Defensa de la Administración de Obama-, de la Estrategia Nacional de Defensa. El primer lugar no me estoy refriendo a “algunas modificaciones” introducidas en la Estrategia Nacional de la Administración anterior, sino que estamos ante la Nueva Estratégia Nacional que busca reconstruir las bases para la fortaleza y la influencia Americana.
Para alcanzar tal objetivo el Documento contempla dar fuertes pasos a nivel nacional, lograr crecimiento económico y reducir el déficit y sobre todo mirar a la innovación como la fuente de sólidas bases del poder norteamericano. Por otro lado, menciona la necesidad de construir e integrar las capacidades que estén acordes con los intereses nacionales y con los intereses que comparten con otros países y personas. Las Fuerzas Armadas siempre serán la piedra angular de su seguridad, subraya el Documento, pero deben ser complementadas, ya que la seguridad de los Estados Unidos también depende de los diplomáticos, quienes están en cada rincón del mundo, de los grandes capitales y de los expertos quienes fortalecen la gobernancia y defienden la dignidad humana; la inteligencia y la apalicación de la ley para solución de conflictos, un fuerte sistema de justicia y trabajo conjunto con otros paises.
En cuanto a Rusia, Estados Unidos busca construir una estable, multidimensional relacion, basada en intereses mutuos, ya que estan interesados en una Rusia fuerte, pacifica y prospera que respete las normas internacionales. Como ambos países poseen mayor arcenal de armas de destruccion masiva, las partes buscarán trabajan juntas para avanzar en la política de no-proliferación reduciendo sus dotaciones armamentistas y cooperando para asegurar que otros países se involucren y cumplan los acuerdos internacionales para reducir la proliferación de armamento nuclear en todo el mundo. Estados Unidos busca en Rusia un fuerte socio en la lucha contra el fundamentalismo violento, especialmente en Afganistan. Mientras que en el ámbito comercial Estados Unidos tambíen busca establecer nuevos lazos comerciales y acuerdos de invesión para aumentar la prosperidad de respectivo pueblos. Estados Unidos apoya los esfuerzos que se hace adentro de Rusia para promover respeto por la ley, un gobierno responsable y valores universales. Tambíen busca activamete la cooperacion rusa para actuar como socio responsable en Europa y Asia y respetar la soberania e intergridad territorial de sus paises vecinos.
De acuerdo con los últimos hechos y decraciones por parte de ámbos países, diferentes expertos pertenecientes, ya sea a la corriente liberal como a la realistas hicieron sus respectivos análisis y algunas proyeccciones para el mediano plazo.
En el presente artículo analizaré el punto de vista de Dr. Trenin perteneciente a la corriente liberal.En palabras del académico estamos ante la ampliación del espacio de relaciones a medida que las mismas han salido de los tópicos que involucraban sobre todo las cuestiones de seguridad.
En las decraciones de Presidente Obama se perfiló cláramente que Estados Unidos dejará de imponer por la fuerza los valores occidentales, ya sea a través de cambio de régimen o como un mecanismo de chantaje.Tenemos que ver al mundo tal como es y no como lo imaginamos, afirmó Obama en varias ocaciones. En cuanto a la relación con Rusia, la administración de Obama cambió su política exterior de tal forma que aquellos tópicos que minaban fuertemente confianza bilateral entre Rusia y Estados Unidos sobre todo la expansión de la OTAN, la financiación prestada al gobierno de Shaakahsvili y la construcción de escudos antimisiles en el teorritorio Europeo, fueron puestos en el segundo plano de forma unilateral, sin la negociación previa que podría llegar a involucrar ciertas conseciones por parte rusa en el terreno de los derechos humanos, Iran u otras cuestiones de clara divergencia entre las partes. Trenin considera que Kremlin actualmente se siente más seguro ya que dejó de percibir una amenaza concreta por parte de USA con respecto a su tradicional back yard lo que genera un ambiente de mayor confianza y abre un amplio campo para la cooperación económica, tecnológica y de defensa, pero dependerá de los rusos sacar los beneficios reales de la coyuntura.